Navidad, estrés y familia

Estás sentado con tus padres, de vuelta para la cena navideña o el fin de año. Y de repente te encuentras que las diferencias de opinión son más marcadas. Hermanos y primos se reclaman viejas rencillas. Te sientes impaciente y te molesta la forma en que te hablan. Hasta te encuentras haciendo gestos como cuando eras adolescente. ¿Cómo es eso posible? ¡Si ya soy un adulto independiente con mis gustos bien dementes!

Ojo, esto no sólo pasa a los jóvenes adultos que regresan a casa de los padres. Puede pasarle a cualquiera en cualquier edad. Las celebraciones navideñas se prestan a generar estrés, y a veces las familias recurren a dinámicas caducas, que por mucho tiempo fueron la forma (buena o mala) de manejar la tensión. Se llama regresión, y es un mecanismo de defensa que libera algo de tensión, evitando sentir emociones más intensas como ira, tristeza o miedo (Karlis, 2021).

Estas fechas desencadenan viejos recuerdos y comportamientos regresivos. Las defensas nos protegen de sentir un dolor y una ansiedad más profundos. Las emociones abrumadoras, pueden hacer que recurramos a expresiones de emoción menos maduras, como la agresión pasiva. Las familias son sistemas que a menudo conservan los viejos roles para evitar mayores conflictos. Al volver a casa como adulto, es posible que se repitan viejas discusiones y hábitos, o que se vuelva a formas cómodas de enfrentarse a los problemas, porque se recuerdan sentimientos y experiencias que se esperaban dejar atrás en la infancia.

Comer platillos por tradición puede recordarnos experiencias pasadas, no siempre positivas

Hay señales ambientales específicas que pueden desencadenar estos recuerdos. Por ejemplo, los estudios han descubierto que los olores familiares pueden provocar emociones, lo que explica por qué el olor del espagueti de la abuela o el pozole de mamá pueden desencadenar recuerdos relacionados (Fields, 2012). La investigación sobre eventos traumáticos indica que los lugares, los olores y los sonidos asociados a las tragedias pueden hacer aflorar recuerdos dolorosos (Bourne et al., 2012). Del mismo modo, escuchar ciertas canciones también puede recordarnos acontecimientos pasados. Un estudio descubrió que escuchar música suele evocar recuerdos «autobiográficos», evocando interacciones positivas y negativas con los seres queridos (Jakubowski & Ghosh, 2019).

Sin embargo, no se trata simplemente de que vuelvan los hábitos infantiles. Desgraciadamente, llevar una vida independiente y adulta no significa necesariamente que nuestros padres no nos vean todavía como niños. Esto, a su vez, puede presionarnos para complacerlos, un instinto que no siempre es sinónimo de autocuidado. Quedar atrapados en la mentalidad de que cuidar de nosotros mismos significa decepcionar a los seres queridos puede hacer que afloren sentimientos de culpa.

La buena noticia es que entender por qué se produce la regresión puede ayudarnos a comprender nuestras acciones, lo que puede ayudar a reducir los sentimientos de vergüenza o deslealtad. Aunque este conocimiento no evite las fricciones familiares, es un buen recordatorio de la necesidad de establecer límites durante las fiestas.

Las personas de todas las edades pueden regresar a patrones previos. Es menos probable cuando somos honestos con nosotros mismos y nos mantenemos conectados con lo que sentimos. Una opción es cambiar las señales que desencadenan los patrones y reacciones: poner canciones distintas este año, reunirse en otro lugar. Limitar el tiempo que se pasa en la reunión, o tomar un descanso en privado, nos permite regular nuestra respuesta.

Es válido sentir emociones ambivalentes en las fiestas decembrinas

Ser capaz de poner en palabras emociones como la frustración, la decepción y la tristeza puede ser una gran diferencia. E incluso si no podemos compartir estos sentimientos con la familia, hablar o enviar mensajes de texto con un amigo o un ser querido con empatía puede mantenernos con los pies en la tierra.

Al final, tomar este tipo de medidas de forma proactiva puede ser un estímulo, ya que nos recuerda lo que está bajo nuestro control y lo que no. Y dejar de lado los apegos del pasado puede resultar liberador, ya que nos permite aceptar a nuestros familiares tal y como son.

Referencias

Bourne, C., Mackay, C. E., & Holmes, E. A. (2012). The neural basis of flashback formation: the impact of viewing trauma. Psychological Medicine, 7, 1521–1532. https://doi.org/10.1017/s0033291712002358

Fields, H. (2012, Marzo 28). Fragrant Flashbacks . Association for Psychological Science – APS. https://www.psychologicalscience.org/observer/fragrant-flashbacks

Jakubowski, K., & Ghosh, A. (2019). Music-evoked autobiographical memories in everyday life. Psychology of Music, 3, 649–666. https://doi.org/10.1177/0305735619888803

Karlis, N. (2021, Diciembre 1). Do you feel like a sullen teen again when you visit your parents for the holidays? You’re not alone; Salon.com. https://www.salon.com/2021/12/01/do-you-feel-like-a-sullen-teen-again-when-you-visit-your-parents-for-the-holidays-youre-not-alone/

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